Hay que abrir las alas y volar,
aunque duela hay que dejar atrás
todo lo que me llena y que quiero
pero vivirá en mi el recuerdo;
de las sonrisas que me llenan
y escuchar tu voz que me alegra.
A veces hay que vaciarse las venas
para olvidar nuestras penas.
Debo aprender a vivir
sin depender tanto de ti,
porque aunque duele debe ser así
¡imaginame, independiente al fin!
Debo aprender a luchar
sin ponerme a llorar,
es momento de encontrar
aquel que será mi lugar.
Hay que abrir las alas y soñar
que la cumbre puedo alcanzar,
no pensaré en llorar
cuando vuelva a pensar:
Que en alg{un lugar voy a hallar
a quien me llene de paz.
Y seré fuerte por el recuerdo
de todo lo que te quiero.
Escrita el 07/10/1999
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